martes, 17 de noviembre de 2009

Día 21 - Martes, 17 de noviembre de 2009

Visita al colegio. Análisis del contexto.


Hoy era el turno de mi grupo de visitar el colegio que se nos había asignado, Juan Ramón Jiménez, el más cercano a la facultad yo creo. Ha sido una experiencia muy agradable, pues aunque el colegio no era el más ejemplar, "el colegio menos malo de los malos" según el propio docente, nos hemos sentido cómodos, pues los alumnos (de primero de primaria) eran cariñosos y el docente nos ha tratado con mucha amabilidad.


Curiosamente, hemos comprobado cómo nuetro colegio es donde se realizó la práctica que vimos en el vídeo de la clase anterior, que consistía en analizarla mediante el modelo ecológico, aquella chica del vídeo, por lo que pudimos comprobar, no controló demasiado la situación, y viendo la clase de hoy, en parte, puedo llegar a entenderlo. Es un colegio en el que predominan los alumnos extranjeros, la mayoría de ellos marroquís y en algunos casos con dificultad en el idioma, esto complica la comunicación y la comprensión. Si le añadimos, la cantidad de chicos con hiperactividad y, en nuestro caso, una niña con síndrome de Down, puede resultar un reto muy importante tener la clase bajo completo control. Pues ni el propio docente, Eduardo era su nombre, era capaz de controlar la situación en muchas ocasiones, era entonces cuando relucía su experiencia, al mantenerse calmado e intentar que fuera ellos mismos quienes volvieran al orden. A pesar del gran intercambio de culturas existente no parece haber ningún problema con ello, algo tremendamente positivo para el desarrollo de la tolerancia, la igualdad y la interculturalidad, más difícil de conseguir en otros centros, dónde la situación o la alta economía requerida impide la existencia notable de alumnos extranjeros.


También tenemos que tener claro que contamos con un colegio excaso en recursos, tanto de salidas fuera del centro, como de recursos materiales. Contamos con un pequeño almacén, gracias al propio Eduardo (pues antes, según él, estaba todo apilado en el hueco de la escalera), en el que la variedad de materiales brillaba por su escasez.


En definitiva, salimos de allí todo el grupo con una misma idea en la cabeza, que el reto iba a ser complicado y por ello, había que esforzarse más, pues al fin y al cabo, sólo va a ser un episodio, y si sale bien, la satisfacción será mucho mayor que la que pudíeramos hacer en un colegio de alto estatus con una disciplina ejemplar, y si sale mal, el aprendizaje de una forma u otra será muy importante. Aunque como decía Eduardo: "La primera vez, hagas lo que hagas está bien, al no ser que te líes a martillazos con los niños."

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