lunes, 18 de enero de 2010

Día 37 - Lunes, 18 de enero de 2010



Soy consciente de que ésto ya no cuenta para inflar la nota, pues el proyecto ya ha finalizado, pero no me parece correcto dejarlo aquí, sin narrar las últimas clases, la finalización total de la asignatura, ya tanto por satisfacción personal como por petición del "profe".

Hoy ha comenzado la primera tanda de autoevaluaciones, en las que he entrado junto con todos los miembros de mi grupo. No he podido salir más satisfecho de la evaluación.

Yo mismo era el que odiaba en primer curso los trabajitos y prefería un examen al final de curso, incar los codos la semana de antes, aprobar y a descansar a mi casa (o al botellón), pues normalmente eran prácticas, o trabajos sin sentido, incoherentes con la misma teoría y con poco juego que subsacar, trabajos que nos restaban mucho tiempo, nos costaba alguna que otra disputa y finalmente tenía un valor ridículo en porcentaje en comparación al esfuerzo realizado. Eso me desmoralizaba bastante.

Sólo recuerdo una asignatura el año pasado junto a ésta en el presente que le den verdadera importancia al aprendizaje, al aprendizaje al que yo le llamo "útil", el que puedes utilizar a la hora de llevarlo a la práctica -no el que sabes recitar como un Padre Nuestro y se te olvida a la semana siguiente - pues aunque ciertamente conlleva mucho esfuerzo, está más que recompensado, no por el simple hecho de tener un examen menos, sino porque realmente te obliga a un trabajo diario, trabajo directamente relacionado con lo que se ha visto o se va a ver en la siguiente clase, con unos objetivos y contenidos claros y bien hilados entre sí, que logran y han logrado crear -siempre hablando desde mis pensamientos- una clara sensación de globalidad y progreso en el aprendizaje.

Además, han logrado demostrar con este proyecto lo absurda que es a veces la separación de asignaturas tan relacionadas y compatibles como lo son en éste caso Educación Física y su didáctica I e Iniciación deportiva y del juego motor. Cuya fusión resulta mucho más cómoda tanto al alumno, pues el mismo trabajo resulta doblemente eficaz y provechoso y para los docentes, que se apoyan mútuamente e integran los contenidos de ambas asignaturas sin ningún problema. Incluso cabría la asignatura de Danza y Juegos populares, no incluída, o incluída indirectamente por ser una asignatura de libre configuración, y por tanto, no obligatoria.


En cuanto a la nota cuantitativa no dudé demasiado en ponerme el sobresaliente sin querer ser pretencioso, pues tenía claro desde el principio que iría a por él y he trabajado mucho para obtenerlo. Tenía claro tras el seguimiento intermedio en el que ya andaba - según me dijo el profesor- por esa franja de nota, que si seguía trabajando cómo hasta ese momento, lo conseguiría.

Igualmente satisfecho con mi grupo, dónde la nota más baja es un notable, más que merecido, pues hemos trabajado mucho.

A los que quedan por evaluarse les deseo suerte y sobre todo, que sean honestos con la clase, pero más aún consigo mismos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario